miércoles, 21 de octubre de 2009

CUENTOS DEL MONO DE ORO (PULP POST ARCA PERDIDA Y PRE TEMPLO MALDITO)



Los Cuentos del Mono de Oro’ es una de las series malditas de los Ochenta de las que cuesta acordarse, sólo tuvo una temporada, y su trama desarrollada en torno a aventuras en entornos de ficción la alejaba de las míticas por excelencia como ‘El Equipo A’, ‘Magnum’ o ‘Luz de luna’. Todas las que más recordamos tocaban cuerdas diferentes pero siempre tenían la acción y los misterios como eje principal, en contextos realistas. La isla Boragora es en 1938 un hervidero de personajes de todo pelaje reunidos por los aires de la Segunda Guerra Mundial (espías, soldados, nazis, japoneses...). En el Monkey Bar se entrecruzan las historias y el protagonista, Jake Cutter (Stephen Collins), soldado retirado que ahora se dedica a los vuelos comerciales en su hidroavión “Gruman Goose”, se tendrá que enfrentar a todo tipo de aventuras con la compañía de Jack, el perrito tuerto muy inteligente, y Corky (Jeff MacKay), su mecánico cobarde y alcohólico. A las aventuras se le unen el romance de época con toques de humor definidos por unos excelentes guiones. La trama transversal de la serie era conseguir el preciado “Mono de Oro”, tras cuyos pasos iba Jake. Sólo los espectadores sabíamos que lo tenía más cerca de lo que él creía. En cada episodio, además, se desarrollaban toda clase de aventuras. Jake tuvo que impedir que los alemanes desarrollasen una bomba atómica, buscó las Minas del Rey Salomón, encontró a un niño criado por simios y salvó las Joyas de la Corona inglesa, entre otras aventuras. Al verano siguiente pusieron "El Gran Héroe Americano" que luego sería sustituida por "El coche fantástico" a su vez. El protagonista acabó haciendo de cura protestante en una serie de los 90 "7 en el paraíso", empalagosa hasta decir basta y que actualmente emite el disney channel, donde por cierto al ratón Mickey no lo veo ni en pintura.

1 comentario:

Joselito Niño Cantor dijo...

Y yo que creia q era el único que se acordaba..

era un chavalin pero aun me acuerdo. el prota abrazó la religión desesperado por el mono de los cojones, vio que era un ídolo falso, lo dejó al lado del becerro y a evangelizar se ha dicho!!!